Habia una vez dos ninos. Estos ninos se conocieron cuando eran aun pequenos, pequenos de edad. Pero estos ninos tenian una fuerte curiosidad, cada uno por su propia parte. Cada uno con su propia cantidad.
Estos ninos se conocieron.
Por intermedio de otro nino, que vivia arriba del nino flaco. El nino gordo iva a visitar a menudo el nino chico que vivia arriba del nino flaco. Asi fue que se vieron.
Se hicieron amigos. Amigos de juegos.
Con otros ninos tipicos de un barrio, con juegos tipicos de ninos. Comenzaron a forjar una fuerte amistad, con el nino chico y con otro nino, a este le llamaremos simplemente "nino".
Estos 4 ninos comenzaron a hacer una alianza fuerte, una alianza como las que solo con la ingenuidad de los cortos anos se puede hacer. Durante anos, esa alianza se mantuvo inmutable en el tiempo. Lo que cambiaban eran los intereses y las actividades a los que esos 4 ninos dedicaban el tiempo.
Sin embargo, entre el nino flaco y el nino gordo, habia una especie de chispa, quizas era solo percepcion del nino gordo. Pero esta chispa hizo que estos dos dedicaran mucho tiempo a actividades de mucha creacion.
Un verano de vacaciones, con el tedio de las tardes de calor, estos dos se dedicaron a hacer una base militar. Lo que comenzo solo como 3 cajas superpuestas, se convirtio en una fortificacion con tranpillas, montacarga, salida de vehiculos, puntos de vigias, y sala de reuniones. Una vez se dedicaron a crear arcos y flechas, cuales sobrevivientes a un cataclismo apocaliptico, o vestigios de historias y leyendas pasadas.
Asi se hicieron amigos, amigos de intereses.
Compartian libros, compartian paquitos, compartian historias sobre heroes valientes y justos que salvaban a todos.
Buscaron libros sobre mitologia, sobre Hercules y sobre Aquiles, sobre Teseo y el laberinto y sobre Prometeo y su regalo a los hombres.
Subieron y bajaron montanas, como solo los ninos que nacen a la falda de las lomas saben hacerlo. Experimentos con lagartos, genocidios saurios.
Durante ciertos anos, al final de la adolencencias, se distanciaron, solo fisicamente, por kilometros, pero el nino flaco le escribio al nino gordo en la portada de un cd, "tierra nos separan y cielos nos unen".
Cuando se volvieron a juntar, poco habia cambiado. O nada.
Compartieron cosas que habian descubierto. Descubrian una nueva ciudad que se les presentaba con todos sus encantos. Correr en el mirador, peliculas en el cine. Y mas libros, siempre libros, y siempre la musica. SIempre la musica. Canciones de robi a todo volumen con 7 cervezas. Converaciones sobre cosas inexistentes y sobre cosas importantes. Aviones de papel para llevar los suenos al cielo.
En todo esto, iban amigos y venian nuevos amigos.
Asi se hicieron amigos, amigos de la vida.
El nino gordo siente que gran parte de lo que es hoy dia, es gracias a lo que pudo descubir y lo que pudo desarrollar con el nino flaco. Conversaciones y cervezas, amigos y playas. Musica y arte. Arquitectura y lectura.
Estos dos ninos, que ya no son tan ninos hoy en dia, mantienen un fuerte lazo.
Esta es la unica forma en que el nino gordo puede viajar hasta el nino flaco, con avion de papel lleno de palabras, para darle un abrazo en su cumpleanos, y decirle que lo quiere como un hermano. Decirle que es su amigo, amigo de la vida. Amigo de verdad. Amigo en toda la magnitud de la palabra. Amigo que entiende con mas que la palabras. Amigo que entiende tambien con los silencios.
Feliz Cumpleanos Marlon.
Para Barcelona no hay tiempo.
Hace 14 años.
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